La asesoría o acompañamiento de adolescentes


La palabra “asesor” proviene de “sedere ad”, que quiere decir “sentarse junto a” y sugiere la idea de motivar, acompañar, orientar e integrar el aporte y participación de los adolescentes en la Iglesia y la sociedad y propiciar la acogida de esa acción juvenil en la comunidad.

El asesor de Pastoral Juvenil es un cristiano adulto llamado por Dios para ejercer el ministerio de acompañar, en nombre de la Iglesia, los procesos de educación en la fe de los adolescentes.

Es el responsable del grupo.
Es el que toma posición frente a los problemas y conflictos.
Tiene clara conciencia de que no se trata de llegar a ser “uno más” entre los adolescentes, sino de ser capaz de entender y acompañar desde su visión de adulto el proceso personal y comunitario que están realizando.

La asesoría es un servicio que promueve el protagonismo juvenil, facilita la formación y acompaña la coordinación en sus acciones junto a los adolescentes.

La tarea de la asesoría es la formación y el acompañamiento. No cabe a la asesoría la coordinación y la organización; son tareas prioritarias del protagonismo juvenil, con sus coordinadores.

Es necesario que el asesoramiento establezca el vínculo entre el mundo de la juventud y el mundo de los adultos.
Nuestro objetivo es organizar un equipo de asesoramiento para el servicio de la formación y el acompañamiento.

El asesor debe reconocer el protagonismo de los jóvenes pero expresar, a la vez, la conciencia de que se necesitan vínculos estrechos y eficaces con las comunidades cristianas y en general con el mundo adulto que condiciona a los jóvenes y al que, a su vez, están llamados para ofrecer su aporte vital y creativo.

El asesor debe ayudar a formular los problemas, a objetivar los intereses y a posibilitar la búsqueda de soluciones; debe colaborar en la sistematización de las vivencias y en su confrontación con el conocimiento de la fe, debe impulsar la organización y acción y promover la inserción de la Pastor Juvenil en la Capilla y en la Parroquia y su vinculación con la sociedad.

El asesor debe:
-Educar a los jóvenes para la organización.
-Despertar en los acompañados la sensibilidad y el compromiso hacia los más débiles y empobrecidos.
-Sistematizar las experiencias grupales.

Planificación de los encuentros del mes

Encuentro 0: PLANIFICACIÓN
Encuentro 1: FICHA GRUPAL. Guiado por los ANIMADORES. ¿Cuál es nuestra misión?
Encuentro 2: RETIRO ESPIRITUAL. Guiado por los ASESORES ¿Qué opciones debemos tomar para vivir nuestra misión?
Encuentro 3: Preparar y realizar una MISIÓN, un SERVICIO, VISITAS. ¿Cómo realizamos, como llevamos a la práctica nuestra misión? ¿Cómo ayudar espiritual o materialmente a otros? ¿Cómo hacer discípulos a otros jóvenes?
Encuentro 4: Actividades para conseguir recursos económicos. Trabajar para asegurar la auto-financiación de las actividades. Ejemplos: rifas, venta de artículos elaborados por los jóvenes .
Encuentro 5: convivencias, caminatas; juegos y recreación, concursos, competencias, celebraciones de cumpleaños, etc.
Encuentro 6: REVISIÓN / EVALUACIÓN