Año de la Oración - Guión para la Adoración Eucarística

En este Año de la Oración se invita a todas las comunidades a promover momentos de Adoración Eucarística. Cada comunidad debe encontrar los modos y tiempos más adecuados. A continuación, un guion clásico de Adoración que puede ser de ayuda.

Foto de David Eucaristía


1 • Introducción: En espera de que el Señor sea expuesto sobre el altar, nos preparamos haciendo silencio, tomando consciencia de que pronto estaremos delante de Él. Preparémonos para escuchar en la oración lo que quiere decirnos y para poner nuestras peticiones a sus pies.

2 • Exposición del Santísimo Sacramento: Reconozcamos la divinidad del Señor presente bajo las especies eucarísticas, poniéndonos de rodillas y cantando... (se puede acompañar, además, con incienso)


 

3 • Petición de perdón: El Señor conoce nuestras heridas, nuestros límites y nuestros pecados: nadie puede gloriarse delante de Él, pongamos todo en su Presencia, seguros de que la grandeza de su misericordia puede abrazar todo nuestro ser. (Se puede hacer un canto de perdón)

4 • Invocación al Espíritu Santo: Siguiendo la enseñanza de San Pablo, también en esta Adoración Eucarística, hagamos nuestra la invitación de invocar «al Espíritu de Dios para conocer lo que Dios nos ha dado» (1Cor 2,12): de hecho nadie puede reconocer la presencia real del Señor en la Hostia si no es por el Espíritu que lo sugiere dentro de cada uno de nosotros. Por eso, dispongamos el corazón al encuentro con el Señor a través de una invocación al Espíritu Santo, cantando...

5 • Adoración en silencio: Este es el momento central de la Adoración Eucarística, el espacio personal dedicado a la oración en silencio, a ese diálogo especial con el Señor Jesús en el cual el corazón de Dios habla al corazón del hombre. (Se puede intercalar este silencio con cantos breves o por lecturas breves, tomadas de la Biblia o de los santos)

6 • Peticiones: En este momento, presentemos al Señor las intenciones de oración particulares para dedicar esta Adoración Eucarística: por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, por los enfermos, por las familias, ... (leer el resto de las peticiones de la comunidad)

7 • Santo Rosario: Recitemos delante del Santísimo Sacramento, el Santo Rosario, sabiendo que invocamos a María, que fue la primera que acogió las palabras del Señor, permitiendo a Dios, encarnándose, obrar el inicio de la Redención, y que, con nosotros, está presente al adorar a su Hijo en la Hostia consagrada.

8 • Bendición eucarística: Concluyamos con la bendición el Santísimo Sacramento. Esta bendición posee un carácter único respecto a todos los otros tipos de bendiciones, porque en esta bendición está presente el Señor con su Cuerpo, en modo verdadero, real y sustancial. Con la bendición eucarística, Él se hace cercano a nosotros del modo más especial.

9 • Reserva en el sagrario: Enriquecidos por el don recibido en la bendición, acompañamos con reverencia la reserva de la Hostia en el sagrario, poniéndonos de pie y cantando... 

10 • Final: Recordemos que Jesús Eucaristía nos espera siempre en el sagrario: está continuamente presente en nuestras iglesias y, aun cuando no se presente nadie para orar, Él está ahí, deseoso de hablar al corazón de los fieles que se acerquen a Él. 

Recordemos hacer, incluso en nuestras jornadas llenas de compromisos y distracciones, visitas al Santísimo Sacramento, dedicando, aunque sea algunos minutos, para ofrecer una alabanza, un agradecimiento o tan solo para encomendar nuestras necesidades y sufrimientos. El Señor, que ciertamente «sabe lo que necesitan antes de pedírselo» (Mt 6,8), no tardará en escucharnos.

Fuente: “Enséñanos a orar”. Vivir el Año de la Oración en preparación al Jubileo 2025. Dicasterio para la Evangelización